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lunes, 31 de mayo de 2010

Internet y la universidad

Arianne Luis Garcia
Hay ciertas páginas de Internet que parece que están enfadadas con los ordenadores de la universidad. Por muchas veces que lo intentes no te deja acceder. Estas páginas suelen ser, el correo electrónico de hotmail, el tuenti o el facebook.
Las segundas pueden ser prescindibles, pero lo del email, ya no. Porque si un día se te olvida el pendrive en casa o tienes que mandarle urgentemente a un profesor un trabajo... no puedes hacerlo. Entonces o te quedas sin guardar el trabajo o consigues un alma caritativa que tenga la cabeza en su sitio y no se haya olvidado de la importancia del USB.
Y lo pero no es que no puedas acceder a estas páginas, lo malo es cuando no te acuerdas de que no van a funcionar y lo abres, que entonces ya si que no lo puedes cerrar. Se quedan tus cuentas como bloqueadas. Y luego te pasas un buen rato intentandotelas ingeniar para que se cierre y cuando te das por vencido porque sabes que no hay manera, sólo se te ocurre una solución: Apagar el ordenador.
Y entonces en ese momento es cuando te entran las dudas: ¿se cerrarán automáticamente todas las páginas privadas al apagar el ordenador, o el siguiente podrá cotillearme todo?

¿Y ahora qué?

Irene Crespo Gómez
Esta vez mi queja prefiero que no tenga ni nombre ni apellidos, pues en realidad no se muy bien quién tiene la culpa de este tipo de cosas (o sí, pero cada uno pensaremos una cosa). Después de 4 años, se acaba la universidad, ese periodo a veces tan frustrante y en ocasiones tan mágico. Después de este tiempo, me voy con muchos conocimientos nuevos y no todos en materia de periodismo. La universidad te ayuda y enseña, sobre todo, a desarrollarte como persona. Una vez acabado el curso, todos nos hacemos la misma pregunta, ¿y ahora qué hacemos? En los tiempos que corren la cifra de paro no hace más que aunmentar, es muy complicado encontrar un trabajo como periodista, aún teniendo una titulación. LLevan cuatro años diciéndonos que nos hemos equivocado de profesión, que estos no son los mejores tiempos para el periodista, y seguramente sea cierto, pero en mi opinión, no lo son ni para nosotros, ni para los médicos, ni para los abogados, los obreros... Pero tenemos que luchar por lo que queremos. Una vez acabada la carrera, y viendo tan complicado encontrar trabajo, otra de las salidas es seguir obteniendo conocimientos, pero cual es el problema de esto, ¿quién me va a seguir pagando mis estudios? Estudiar otra carrera, supone adaptarte al plan Bolonia, un plan que exige muchas horas de dedicación y que por lo tanto, te impide trabajar a la vez que estudias. No se muy bien que será de nosotros, dónde acabaremos y si sabremos estar en el momento y en el lugar preciso, pero eso sí, después de cuatro difíciles años, donde he tenido que sortear numerosas piedras en el camino, ahora no me pienso rendir para conseguir mi objetivo: vivir de lo que me gusta hacer. ¡SUERTE A TODOS CHICOS!

lunes, 24 de mayo de 2010

"Sprint" final!

Sandra Iglesias Bermejo
Después de 2 horas de clase sacando sujetos y sujetos de una misma frase, el día se termina haciendo cuesta arriba. Parece mentira que fuera la ultima clase de la asignatura porque la pedazo chapa que a pegado el profesor no es normal. Y si fuera poco de aburrimiento, ha sumado otra media hora más comparando como debemos escribir como si fuera una partida de ajedrez. Una vez dibujada de forma absurda el tablero del juego compara que lo que se pretende es dominar las casillas centrales de la tabla y como comentario final sugiere solamente una vez gano en el nivel 0 a la pantalla del ordenador. Mejor no pensar en el consejo dado por si las moscas...porque con este currículum, habría que pensárselo dos veces. Ante esta incesante clase, acompañada de bostezos y demás, se ha desarrollado el acontecer de un nuevo día, en lo que podría a ver sido una clase amena.

domingo, 23 de mayo de 2010

Que levante la mano el que lo deja todo para última hora

Irene Crespo Gómez
Hoy, sería muy facil dirigir mi queja a las obras de la universidad, pero como creo que ese tema está ya más que tratatado hoy haré una autoreflexión y me quejaré de la gente que como yo, deja todo para última hora, tanto los profesores como los alumnos.
En estas últimas semanas de clase me veo en vuelta en la realización de unos seis o siete trabajos a los que dedico la mayor parte del tiempo que no está ocupado por las clases. La primera queja va para los profesores que dejan la información de cómo realizar el trabajo para las últimas semanas o que no te proporcionan el material necesario para realizarlo hasta los últimos días. Si eso lo hiciese un profesor no sería un problema tan grave, ya que realizaríamos los trabajos de otros profesores antes y dejaríamos soloe se para última hora, pero es que nos demasiados los profesores que tienen esta manera de actuar. Aún así, todo hay que decirlo, y hay profesores que sí que se preparan correctamente los trabajos,q ue nos informan con tiempo de cómo realizarlos y que están siempre dispuestos a echarnos una mano con ellos. Pero hay está la segunda queja, y es que los alumnos estamos acostumbrados a dejarlo todo para última hora y luego claro, "nos pilla el toro" y nos vemos como yo ahora mismo, realizando seis trabajos a contrareloj.
Cuando pasa toda esta vorágine, siempre nos intentamos autoconvencer de lo mismo, el año que viene esto no me pasa, pero finalmente cuando llega el próximo año nos damos cuenta de que otra vez la hemos vuelto a fastidiar y nos encontramos con el mismo problema, aún así no se puede decir que no seamos constantes, pues otra vez nos volvemos hacer la misma promesa año tras año.

jueves, 6 de mayo de 2010

Fumadores si... ¡apestados NO!

Irene Crespo Gómez

Soy fumadora pero se respetar. Entiendo que los demás no tienen por qué tragarse mi humo. También entiendo, que dentro del edificio de la universidad, un lugar público, no se pueda fumar como se ha hecho hasta este año. Si me apuras, hasta llego a entender que las dos cafeterías sean espacios "sin humos" ya que en ambas se sirven comidas. Pero ahora llega la parte del fumador, entiendo y respeto a los que no fuman, pero ¿los que fumamos no merecemos también cierto respeto? LLevo todo el año fumando en la calle, contra viento y marea, en pleno mayo parece que hemos vuelto a diciembre. Fuera del edificio vuelve a hacer un frio que pela, y tenemos que estar allí todos, peleándonos por el hueco de detrás de la puerta para que ésta nos corte un poquito el viendo frio que viene por todas partes, ya que gracias a nuestras maravilloras obras hay una corriente en el edificio reformado que no es normal. Como ya he dicho entiendo que los demás no se tengan que tragar mi humo, peor si yo quiero fumar, pido que se me respete de igual manera. La universidad es muy grande, y tiene muchos lugares que están sin ocupar, que no se usan para nada, solo pido que se habilite en un sitio cerrado una zona donde los fumadores podamos ir a consumir a gusto nuestro cigarro, sin molestar a los que no quieren hacerlo. Si me apuras, tampoco pido una cafetería para fumadores, con una simple máquina de café y unos ceniceros nos conformamos. Aprovecho este post, para pedir respeto a los fumadores que se echan su cigarrillo en las cafeterías de la universidad, aun sabiendo que no se puede. Si se quiere un espacio para nosotros, tendremos que empezar por respetar a los demás.

viernes, 16 de abril de 2010

La orla no se queda atrás

Irene Crespo Gómez

Si la universidad da para un montón de quejar la organización de la orla tampoco se queda atrás. La verdad es que los "caza-alumnos" se dan mucha prisa por pasarse por la universidad para convencer a los alumnos de que sus precios son los mejores, de que son ellos quienes ponen más facilidades, losq ue realizan el trabajo más seriamente... vamos, que a primeros de octubre ya están por las aulas vendiéndonos la moto. El siguiente paso, es hacernos la foto a finales del mes de noviembre, luego la cuelgan en Internet para que veamos posibles fallos y ahí es cuando empiezan los problemas. Desde noviembre hasta marzo no vemos la foto de la orla colgada en Internet, y aunque nos dicen que la colgarán "esta semana" resulta que por la página web no aparace. Luego, nos comunican que la colgarán el viernes SEGURO, pero lo cierto es que hasta el sábado no está la orla subida. A todo esto, cabe destacar, que desde noviembre ya tenemos pagada gran parte de la orla, eso sí, el dinero ya le tienen "trincado". Pero resulta que con eso no es suficiente, hay que hacerse una foto toda la clase junta vestidos con ropa de calle en una de las campas de la universidad, todos pensamos lo mismo, ¿no la podían haber hecho el mismo día de las fotos de la orla? Pues debe de ser que no. Así que el símpatico fotógrafo queda con nosotros el miércoles antes de las vacaciones de semana santa para hacer dicha foto, con lo cual, ya nos plantamos en el mes de abril. Pero aún así, ese día no se puede realizar la foto porque el fotógrafo se ha encontrado con un accidente de tráfico y no tiene manera de llegar a la universidad. Nos avisá después de que le esperásemos durante unos 20 minutos y nos dice que si puede irá un poco más tarde y nos la hará en 5 minutos. Al final, no aparace por la universidad y la foto sigue sin hacerse. Pasan las vacaciones, y el fotógrafo no da señales de vida hasta que el compañero de clase que se encarga de tratar con él todo el tema de la orla le llama por teléfono para preguntarle qué es de la foto en grupo. El hombre nos cita el jueves después de vacaciones a las 14:45, pero a las 15:15 todavía no a aparecido. Y ya es cuando se produce el colmo de los colmos, como dice el chiste, y es que se le ha olvidado la cita que tenía con nosotros y está realizando otro trabajo. Finalmente, quedamos con el en un par de horas y por fin conseguimos hacernos la foto. Pero claro, seguimos sin recibir la orla, así que hasta dentro de dos semanas (si al caballero no s ele olvida venir a la entrega) no tendremos la orla que lleva medio pagada desde noviembre, pero bueno, somos estudiantes de la UPV y estamos acostumbrados a esta manera de organizar las cosas.

lunes, 12 de abril de 2010

La uni da para muchas quejas

Irene Crespo Gómez

Siguiendo en la línea habitual y hasta que se me acaben me quejaré de nuevo de la organización de la Universidad del País Vasco. Y es que por desgracia, tengo muchos motivos para quejarme sobre nuestra querida uni. En esta ocasión me referiré a los que teniendo capacidad para cambiarlo, conocen la mala organización y la "cara" que demuestran muchos profesores con sus actos, y aún así no hace nada para que esto se remedie. En cuatro años de carrera he visto innumerables cosas más propias de una verbena que de una universidad pública. Hay profesores que no cumplen con sus horarios, que no tienen ni pizca de ganas de trabajar, que si los alumnos les dicen que tal día no van a clase para hacer un puente (aún siendo ese, día lectivo) son los primeros en apuntarse a la fiesta... También estoy harta de ver secratarias con jornadas laborales de risa, a las que encima cada vez que te diriges para pedir información te contestan como si les debieses dinero. Tenemos, también, unos baños propios de paises tercermundistas, donde el día que tienes suerte y tienes papel para limpiarte, los servicios están más sucios que las letrinas de la mili. Por no hablar del mobiliario de las clases, donde tu asiento está pegado a la mesa del de atrás y por lo tanto sepado de la mesa en la que tienes que escribir, aulas en las que pasamos cinco horas diarias. Profesores que no hacen los descansos pertinentes, que no son solidarios con sus compañeros y que se empeñan más en fastidiar (por decirlo suave) a los alumnos que a ayudarlos a que aprendan algo. Pero, como ya he dicho antes, mi queja va para el que conociendo todos estos problemas y teniendo potestad para hacer algo, no actua ni hace nada para remediarlo mientras se lo sigue llevando crudito.

sábado, 3 de abril de 2010

Hoy no hay queja

Irene Crespo Gómez

Hoy, por raro que parezca, no quiero quejarme de nada. Tengo varias cuestiones en la chistera para quejarme durante las próximas semanas y todas tienen relación con la universidad tan maravillosa de la que gozamos. pero hoy, llevo unos días sin pasar por allí, estamos de vacaciones, tenemos unos días para disfrutar de nuestros amigos, familia, ciudades... algunos incluso hemos tenido la suerte de poder hacer un pequeño viaje y visitar otros lugares. Además, el tiempo acompaña (cosa que no suele pasar en el norte muy a menudo), no es que haga un calor sofocante pero al menos la lluvia aguanta y solo aparece en pequeños ratos. Por todo esto, de momento, no me quejaré. Voy a disfrutar de lo que tengo y ya la semana que viene habrá que volverse a poner manos a la obra. ¡Disfrutad de las vacaciones!

lunes, 22 de marzo de 2010

Mala organización en la UPV

Jorge Cebrián Salvador
¡No entiendo muchas cosas de la Universidad! Parece que sólo se dan clases lectivas por las mañanas, y que por las tardes nada. Esto lo digo porque existen muchos factores que dan a entender este hecho y uno de ellos es por ejemplo, el tema de la cafetería. No entiendo como a la tarde se cierra una de las dos cafeterías a las cinco. Y aunque permanezca abierta, a la hora de sentarte son todos pegas: “aquí no os sentéis porque ya esta limpio”, “fuera ya no os podéis sentar porque ya se han recogido las mesas”, etc. Otro tema muy relevante, es la secretaría, mientras que el horario matinal es muy extenso, por la tarde los horarios están mucho más reducidos.
Pero una de las cosas que más me sacan de quicio en la universidad, son el horario de tutorías de los profesores. Como todo estudiante, tenemos que acudir a ciertas horas para hablar con los educadores sobre cualquier tema, y en reiteradas ocasiones, en alguna asignatura debemos de acudir al menos una vez por semana. El problema comienza cuando la mayor parte de las tutorías de los distintos profesores, sólo tienen el horario por la mañana. ¡No vivimos para la Universidad!, aunque muchos profesores lo piensen. Tenemos otras cosas que hacer, como trabajar (en mi caso), que estar todo el día en el coche o en el transporte público subiendo y bajando para llegar a las tutorías a las horas establecidas. Son varios días de la semana, los que tengo que subir a las nueve de la mañana para hablar con algún profesor y no tengo clase hasta las tres, y ahí esta el conflicto, ¿qué hago en ese tiempo? Sí es época de exámenes no me importa ya que puedes ir a estudiar a la biblioteca, pero ¿ahora?.
Esperemos que con eso de la remodelación estudiantil, Plan Bolonia, se solucionen este tipo de pegas, y nos olvidemos de quejas como estas.

domingo, 14 de marzo de 2010

Imposible hacerlo todo

Arianne Luis García
Después de llevar ya un mes en el segundo cuatrimestre, empiezan los problemas, que si tutorías, conferencias y clases de asistencia obligatoria. Y todo ello en el mismo horario.
Me parece lógico y una manera de fomentar la asistencia, que algunos profesores opten por la opción de que un “x” % de la nota este destinado a las clases teóricas. Apenas es uno o dos puntos en la nota final, pero algo es algo. Un pequeño inconveniente resultan ya las clases prácticas que sólo se pueden realizar en clase, ya que si un día no puedes ir, afecta mucho en la nota practica.
Lo que me parece muy injusto es que se nos obligue a tener que asistir semanalmente a tutorías y lo que es peor, fuera del horario de la asignatura. Los horarios de tutorías no son suficientemente flexibles, nos coinciden con otras clases… La única opción sería ir por las mañanas, pero… ¿no se han parado a pensar en que si tenemos horario de tarde es porque no podemos ir por las mañanas? Al final, lo que tenemos que hacer, es definir nuestras prioridades y perder alguna clase.
Y por último lo que peor me parece de todo, las conferencias obligatorias. Además de las clases, tenemos que ir a algunas y luego hacer un trabajo con la información recibida. Y como siempre, coincide con horario lectivo. Y aunque lo normal sería que el profesor que lo organiza avisase a sus compañeros de la actividad, no sucede así, tenemos que ser nosotros los que nos busquemos la vida. Así que, como pregunta final, ¿cómo quieren que podamos hacerlo todo, si es siempre en el mismo horario?

martes, 7 de octubre de 2008

¡Improvisado vertedero!

¡Cuántas veces hemos hecho propósito de enmienda y nos hemos planteado hacer limpieza en casa! Los trastos, papeles, etc. se nos acumulan encima de la mesa, detrás de la puerta, en el fondo del armario... Y llegado el momento, lo más fácil es hacer un paquete con todos esos 'inservibles' y depositarlo en los lugares habituales de recogida de los mismos.
Y en caso contrario, siempre se puede hacer como en la fotografía: aprovechar lo ya dejado por otros (¡Y de qué manera!); hacernos los longuis; y cada día, depositar un elemento nuevo.
¿Hasta cuándo? ¿Nadie va a poner freno a este improvisado vertedero?