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miércoles, 5 de mayo de 2010

Sin frenos

Lara Espino Rodríguez
Hoy mi queja va dirigida a todos y todas aquellos y aquellas que están haciendo del periodismo una verdadera basura. Basura de la que renegamos todos y todas aquellos y aquellas que realmente creemos en esta profesión y cuya responsabilidad informativa para con la sociedad es de un poder inmesno.
Un poder que hay que saber mantener, cuidar y salvaguardar en manos lavadas con jabón, que no persiguen otro fin que el de informar y elaborar información que nada tiene que ver con la manipulación y ocultación informativas.
No sé cuántas veces repetiré lo de "informar", "información", "informativo"... Pero es que de no hacerlo el texto tampoco tendría mucho sentido.
Después de todo, lo curioso es que ni el poder está en manos de quien corresponde, ni los que luchan por seguir creyendo en una profesión digna tienen lo que les pertenece como trabajadores (que también pertenecen al mundo de a pie) y defensores de una ética informativa y personal honrada y tan necesaria en esta profesión que en la mayoría de las ocasiones no gozan de sus derechos como tales, ni cuentan con el reconocimiento que merecen. Profesionales que no solo trabajan para manos NO lavadas con jabón, que lo único que están logrando es manchar esta profesión, manchas que al fin y al cabo se camuflan en mentira, dinero sucio, cinismo e hipocresía, si no que encima no pueden ejercer su profesión en libertad.
Precariedad laboral, sueldos mínimos, horas no pagadas, horarios excesivos, despidos desocontrolados, desvarolación profesional, entre otras son muchas de la razones por las que ha día de hoy me planteo el trabajar y el vivir de lo que tanto esfuerzo me ha costado.
Ni todos somos iguales, ni nos lavamos con la misma mierda.

lunes, 26 de abril de 2010

Haciendo guardia

Iván Jaspe Gordo

Una vez más vuelvo con las quejas sobre nuestro gremio, tan estupendo a veces y tan vergonzante otras tantas. En esta ocasión, la crítica va dirigida a un canal de televisión que destaca, sobre todo, por la segunda opción citada: Telecinco.
Una de las costumbres más arraigadas de los trabajadores de esta cadena son las guardias. Pocos días hay en los que no salga un reportero que haya estado haciendo guardia en casa de la Pantoja, en un juzgado o en el hospital donde se opera Belén Esteban. Sin embargo, hoy han llegado un tramo más lejos .
Para contextualizar, recomiendo el comentario de un compañero sobre el caso de la niña musulmana de Pozuelo. Durante varios días este tema ha formado parte de la agenda setting de los medios, lanzando el debate sobre la legitimidad de privar de educación a una persona que lleva cierto tipo de prenda religiosa (No voy a entrar en el debate, porque me llevaría una entrada demasiado larga para poder llegar a una conclusión ambigua)
La cuestión es que hoy era el día D, del regreso de la chavala a sus clases. ¿Con qué se ha encontrado? Con alguien de Telecinco haciendo guardia en los exteriores del centro docente al que va. Con tal de estar "a pie de la noticia", han esperado para grabar a una niña entrar en la escuela, con el morbo de ver si llevaba el hiyab o no. El resultado de tal despliegue ha sido unos 20 segundos de video y varias conexiones en directo con el centro para contar lo que ha hecho una persona un lunes por la mañana.
Señor@s de Telecinco: Les propongo que, ya que les gustan los grandes hermanos, hagan lo mismo con todos los seres humanos. Colóquenos un reportero las 24 horas del día y haga conexiones contínuas con A. R. Seguramente no tendrán noticias y los pobres periodistas estarán forzados a hacer las preguntas más absurdas del mundo, pero ¿y la compañía que nos harán? Seguramente terminaríamos confraternizando.

miércoles, 7 de abril de 2010

Excusas baratas que entorpecen nuestro trabajo

Janire Barrios Arruza
Esta semana estoy muy mosqueada, porque la gente no tiene solidaridad con el resto... En vez de hacerte las cosas un poco más fáciles, te dan la espalda con cualquier excusa barata.
Estoy de prácticas en la radio, y voy todos los días a unas cuantas ruedas de prensa, pero por variar un poco, ayer me mandaron a hacer una encuesta a un mercado. Terminé en la puerta del mercado intentando hacer preguntas a la gente que entraba o salía del mercado, pero era casi casi una misión imposible.
Al principio, en cuanto entré con el micrófono, los vendedores ya me miraban mal y se medio escondían para que no les preguntara. Por fín, conseguí preguntarle a una vendedora muy amable, que se prestó a contestar a mis preguntas. Después tenía que preguntar a gente de la calle, clientes del mercado, por ello, para no molestar, me salí a la puerta del centro para hablar con la gente fuera.
Alguna señora se paraba encantada y me hablaba largo y tendido, pero sólo alguna... Dos horas parada en la puerta esperando a que alguien se dignase a contestarme una triste pregunta de 10 segundos... y nadie quería atenderme. ¡Por favor!, ¿nos hemos vuelto locos?, exigen que los periodistas hagamos un buen trabajo, que no sea de contenidos basura y resulta que cuando se trata de una encuesta formal sobre algo de interés común, ¡nadie se para a contestar! y encima diciendo lo típico: "Tengo prisa", "yo no entiendo de eso", "me están esperando", "no me interesa". O el típico gesto de desprecio, apartándose, mirando para otro lado, e incluso poniendo caras de asco... Pues oye, luego no os quejeis de que todo lo que sale en radio, televisión, prensa e internet es basura... si no se aporta nada, no se puede esperar nada bueno...
Al final, después de esas dos interminables horas, hice recuento de las personas que se pararon a contestarme, y me atendieron nada más y nada menos que 11 personas, ¡BRAVO!, así va el País...
Y luego nos quejamos porque somos estudiantes de periodismo y no nos atienden en ningún lado... pues creo que ser periodista de verdad tampoco te abre muchas puertas, al menos con la gente de la calle. Qué antipatía hay en el mundo, y cuánto egoismo.

lunes, 15 de marzo de 2010

Vendiendo humo

Martín Martínez, Miguel Ángel

Cuatro años de carrera de
Periodismo, ¿realmente útiles? ¿Quién vino en jornadas de puertas abiertas a la UPV? Yo sí. Te enseñaban los platós de televisión, estudios de radio y fotografía, etc. Te vendían un sinfín de cosas que supuestamente íbamos a utilizar.
¿Qué ha pasado con todo esto? En cuatro años de carrera solamente hemos cogido las cámaras de vídeo unas 3 veces. ¿Es suficiente? En los estudios de radio no hemos estado casi mucho tiempo. A lo que más tiempo le hemos dedicado ha sido a escribir, y vuelvo a preguntar, ¿es suficiente?
¿Cuántas horas de clase innecesarias hemos dado que podríamos haber aprovechado en la mejora de nuestra formación como periodistas? Me respuesta: Un montón.
¿Alguien se acuerda de economía, de las 3 o 4 veces que hemos dado historia, de métodos de investigación, de las dos veces que damos derecho, etc.? Son muchas asignaturas que han quedado en el olvido o que algunos todavía llevan a cuestas y que al fin y al cabo son horas que podíamos haber aprovechado para utilizar o aprender a utilizar todas esas cosas que están en la universidad y las ves de pasada.
Lo que pasa en la universidad, es que te venden humo para que te matricules pero luego no usas el material audiovisual que tienen.
Sólo me queda decir: ¡Qué cuatro años más productivos!

domingo, 7 de marzo de 2010

En Periodismo, ¿estudiamos todos lo mismo?

Maider Gamito Cano
A estas alturas de Universidad, debería estar totalmente acostumbrada a casi todo, pero hay cosas como la siguiente cuestión que nunca podré entender. ¿Por qué profesores que imparten la misma asignatura dan sus clases de manera tan diferente? Entiendo que cada profesor tenga su manera de dar clases, pero lo que no es justo es que siendo la misma asignatura, un grupo de estudiantes reciba materia totalmente distinta a la que otro grupo puede recibir con otro profesor. ¿No estamos todos estudiando lo mismo? Pues parece que no. Tampoco es justo, a mi parecer, las diferencias que existen a la hora de evaluar algunas asignaturas. En mi opinión, los profesores que imparten una misma asignatura, deberían ponerse de acuerdo entre ellos para evaluar a los alumnos de la misma forma. No me parece normal que mientras un grupo de alumnos están trabajando muchísimo para poder aprobar una asignatura, otro grupo tenga más fácil superar esa misma asignatura con otro profesor.