Que vaya por delante que soy un fanático del fútbol, que me trago docenas de partidos y cada año recorro cientos de kilómetros siguiendo a mi equipo. Que no soy un antifútbol cualquiera, de estos que lanzan la tan manida frase "es absurdo esa obsesión por veintidós tíos corriendo detrás de un balón" y se quedan tan anchos con su supuesta superiodidad intelectual. Pero que me parece indignante todo esto. Me parece una burla, que se nos ríen a la cara. Que aquí siempre terminamos pringando los mismos, y que encima babeamos por los semidioses esos. Más aún viendo que los precios de las entradas siguen subiendo, que las cuotas de socio siguen inalterables y que la Comisión Antiviolencia te clava medio millón de las antiguas pesetas por entrar con la bota de vino al estadio. Ya está bien, sinvergüenzas.
martes, 25 de mayo de 2010
Una broma de mal gusto
Que vaya por delante que soy un fanático del fútbol, que me trago docenas de partidos y cada año recorro cientos de kilómetros siguiendo a mi equipo. Que no soy un antifútbol cualquiera, de estos que lanzan la tan manida frase "es absurdo esa obsesión por veintidós tíos corriendo detrás de un balón" y se quedan tan anchos con su supuesta superiodidad intelectual. Pero que me parece indignante todo esto. Me parece una burla, que se nos ríen a la cara. Que aquí siempre terminamos pringando los mismos, y que encima babeamos por los semidioses esos. Más aún viendo que los precios de las entradas siguen subiendo, que las cuotas de socio siguen inalterables y que la Comisión Antiviolencia te clava medio millón de las antiguas pesetas por entrar con la bota de vino al estadio. Ya está bien, sinvergüenzas.
martes, 13 de abril de 2010
Fútbol, entradas y precios
Mi equipo de toda la vida es la Real, equipo del que soy socio y al que sigo fuera de casa siempre que puedo. También me paso por estadios vecinos como Ipurua, Sadar... E incluso intento ver algún partido siempre que voy al guiri. Vamos, que me encanta el fútbol en directo, por lo que sé más o menos por donde van los tiros.
Pongo ejemplos: Eibar-Real Sociedad de Segunda División, temporada 2007-2008: 60 eurazos; en Zaragoza, los precios de las entradas para los visitantes nunca han bajado de los 40 euros, llegando en el caso extremo a los 60. Idem en la vieja Iruña, en Santander, en Vitoria, en Gijón... Incluso en la Tercera División, las entradas rara vez bajan de los 10 euros. 10 chapas con las cuales, en el gabacho o en Alemania, podrías ver uno de los equipos líderes de la Liga. Luego se quejarán de que los estadios se están vaciando. En fin... Spain is diferent, of course.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Socios de sofá
Resulta que las señoras televisiones, amas y señoras del cotarro futbolístico, han decidido que el populacho no puede digerir la amplia oferta futbolística que ofrecen. Demasiado fútbol a la misma hora, lo cual no gusta a las televisiones. Están perdiendo dinero. Las señoras televisiones gruñen y se remueven inquietas. Esto no les gusta. Por eso, se sacan de la manga el tema del fútbol los lunes y los viernes. Genial. Todo por la pasta.
Si los que somos socios de un club de fútbol y acudimos con asiduidad al campo no tuviésemos suficiente con tener que aguantar el intempestivo horario de domingo a mediodía, los demasiado tardíos de domingo a las 21.00, el sábado a las 22.00… resulta que ahora nos encasquetan partidos lunes y viernes. Y quien trabaje, que se fastidie. Y quien quiera viajar con el equipo… ¿quién viaja con el equipo pudiendo ver el partido tumbado en el sofá? El nuevo orden lo marcan los hooligans de sofá, y al socio de a pie que le zurzan. Eso de ir al campo ya no mola. Anticuados, ¡compraros el Gol TV y dejaros de tonterías!