martes, 2 de marzo de 2010

Euskarazko karrera, erdaraz

Izar Mendiguren Cosgaya

EHUk, bere karrera eskaintzaren aniztasunean euskaraz ikasteko eskubidea eman egiten du, eta era berean kendu. Izan ere, euskaraz burutzeko ikasketak geroz eta ugariagoak badira ere, geroz eta murritzagoak dira hizkuntza honetan formatzeko eskaintzen dituen baliabideak. Kazetaritzan esaterako, euskaraz matrikulatzeko aukera dago. Alabaina, irakasgai askotako materiala erdara hutsean dago. Teorietako euskarriak ez dira itzultzen, eta zenbait irakaslek testuak euskaratzeko eskatzen zaienean entzungor egiten dute. Pelikulak, praktikak, liburuak... lau urteetan zehar erdaraz landu eta euskaraz adierazi behar izan ditugu. Eta orain, bologna prozesua dela eta, gaztelaniaz ez ezik, ingeleraz ikastera behartu nahi gaituzte. Honakoa da behin, kafetegian aldamenean eseri zen bati entzun niona: "La UPV es la universidad de las tres mentiras, porque ni es universidad, ni es publica y ni es vasca". Eta beste behin ere, arrazoia eman beharrean natzaio: EHUk ez dit unibertsitate bezala esandakoa bete, karrera burutzeko ordaintzen dugun dirutzarekin ez zait iruditzen publikoa denik eta ez dit eskaini bezala euskaraz ikasteko aukerarik eman. Zentzu guztietan, ez dago eskubiderik.

lunes, 1 de marzo de 2010

Despachos de los profesores.

Iñigo Pintado Castrillo

Mi queja va dirigida hacia la organización de los despachos de los profesores. Hoy pude salir antes de clase y mi intención era ir a la tutoría de una profesora, tutoria a la que aun le quedaban 20 minutos. Tras intentar buscar el despacho por mi cuenta, decido preguntar en consejeria. Los dos hombres que suele haber en la misma son bastante simpáticos, pero no les pidas que te indiquen donde esta el despacho de un profesor, ya que vuelves a buscarlo aun mas desorientado. Intentar seguir sus instrucciones es un imposible. Y le ponen empeño, pero te acaban diciendo tantos pasillos por donde ir, que si luego tienes que girar a la derecha, que si al fondo a la izquierda... Pero no es culpa suya, ellos tambien tienen que estar un poco hasta el gorro de que cambien despachos o de que muevan departamentos. Eso por no hablar de los profesores que muchas veces no estan en sus tutorias, que llegan tarde a las mismas, o que se van antes.

Obras, sinónimo de caos


Jon Larrinaga Sarría

No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que las obras están siendo una gran molestia tanto para el alumnado como para el profesorado en la UPV, todos somos conscientes de que es una molestia que hay que aguantar para que en un futuro la universidad tenga un aspecto decente.
Pero llega un momento en el que estas molestias se agrandan hasta el punto de hacerse insoportable.
El otro día, buscando aparcamiento ( un auténtico reto en esta universidad ), tuve que dar la vuelta toda la universidad para intentar encontrar en la facultad de enfermería.
Como no encontré, decidí volver a dar la vuelta como siempre, pero para mi sorpresa la carretera de acceso que te permitía retornar hacia el aulario estaba cortada, la única vía que te ofrecían era la que lleva hacia Bilbao directamente.
Yo estaba nervioso, puesto que tenía un exámen ese día, tuve que bajar hacia la carretera que lleva hacia Bilbao para dar la vuelta, no encontré una rotonda para dar la vuelta hasta que pasaron 10 minutos, metí el turbo despúes para retornar a la universidad sin llegar tarde al exámen.
Cuando llegué aparqué en el polideportivo y fuí corriendo al exámen, al cual llegué cinco minutos tarde.
Yo llegué a la Universidad con 20 minutos de antelación para repasar y buscar el aula, pero esta gracia de las obras me hizo perder casi media hora.
Actualmente no se si estará abierta la ruta, puesto que no me he atrevido a arriesgarme otra vez, pero la verdad es que muchos profesores se quejan de la inpuntualidad de los alumnos cuando la principal causa de ello es la propia UPV. ¿ No podrían haber abierto una ruta alternativa o como mínimo poner un cartel avisando? Todo ello por no mencionar la "simpatía" de los obreros, que te dicen que te apartes cuando estás fuera del edificio reformado tranquilamente durante de un descanso.

jueves, 25 de febrero de 2010

"Una serie de catastróficas desdichas"

Lara Espino Rodríguez
¿Alguien se ha fijado detenidamente en el color blanco polar de lo que empieza a ser la nueva Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UPV?Un color un tanto inespicable que hace que te encuentres andando por el mismísimo cielo ¿verdad? ¿Y en el nuevo lugar habilitado para la ÚNICA secretaria disponible en todo el "campus"?Se nota que van mejorando...¿O en las ingeniosas mini parcelas con césped distribuídas y estratégicamente colocadas a lo largo de toda la calle en la que paran los bizkaibus? Son totales. Es abrir la puerta de ese vehículo, que nada más y nada menos ventila a todo aquel que desee utilizar sus servicios más de un euro por cada viaje a modo de hachazo sigiloso, y el primer suelo que pisas es la calva de césped desecho después de tantas bajadas y subidas, de lluvia y de viento, de granizo y de nieve...digo yo que antes de poner césped ¿por qué no echaron más cemento? A algun@ nos hubiese ahorrado el inconveniente de llegar a casa con las botas llenas de barro. ¿Y qué decís del 'Juego de Las Baldosas? Si, si, esas baldosas que hay nada más subes las escaleras que van desde la cafetería al edificio reformado y que cada vez que pasas se te incrustan las gotas de agua hasta en el pelo. Ahí está el juego, en cruzar el tramo por la badosa correcta. No veas que alegría el día que vi a dos pobres obreros arreglando las malditas baldosas que hacían de cada 28 de diciembre un día más en nuestro calendario escolar. Podrían venderlas en las tiendas de broma y ponerlas de vez en cuando en las calles de la ciudad, asi como quien no quiere la cosa, mientras una cámara oculta graba tu cara al sentir esas gotas de agua mezclada con quien sabe qué, saltando repentinamente a tu vestuario. En fin, supongo que la ironía y el humor siempre son buenos. Menos mal que al fin y al cabo no nos tomamos las cosas tan a la tremenda y dejamos que el mundo siga con lo suyo mientras nosotr@ seguimos con lo nuestro, sin que una baldosa o una cola interminable nos enerve demasiado. Sin embargo, hay cosas que después de tanto tiempo no llegan a hacer demasiada gracia y más cuando todos contribuímos de nuestro bolsillo a que las cosas mejoren sin tener que protestar como cosacos.

martes, 12 de enero de 2010

Puerta del restaurante

Asier Cotelo Aldabe.

En el restaurante de comida rápida, bocatas y diversos menús hay una puerta que cada vez que se cierra lo hace de portazo. Resultando bastante molesto para aquellas personas que se sientan cerca de ella.

No se trata de la puerta principal, con entrada junto a la caja de pedidos, sino que me refiero a la puerta de madera, la cual da salida a la zona de la terraza y puente.

Propongo dos opciones:

1- Echar un poco de aceite para que el cierre de la puerta tenga suavidad /cambiar la puerta.

2 - Quitar los taburetes y mesas junto a esa puerta, para que el golpe no sea tan cercano y evitar además la sensación de frió por culpa de la calle.

Me incomoda, me molesta y directamente me jode

El profesor Koldo Meso nos propone a los alumnos de segundo de periodismo publicar al menos una queja en este blog. No sin sentirme ciertamente empujado a un aprobado en su asigntaura pongo aquí a la vista de todos una queja que seguramente les importe entre un carajo y carajo y medio a todos los que la vean. La verdad es que veo tantas cosas cada día desde que me levanto hasta que me acuesto que me molestan que me cuesta quedarme con una. Aunque el mayor grueso de cosas que me molestan las encuentro sin ninguna duda en el campus de la UPV de Leioa/Erandio. Cosas que me incomodan, que me molestan, y cosas que directamente me joden.
Me explico, me incomoda que ciertos profesores se fumen las horas lectivas como si el mejor de los alumnos afiliados a la cafetería se tratara, al igual que me incomodan otras cosas, como que los codos se me queden pegados en las mesas de la cafetería si los dejo apoyados durante más de tres minutos o que el baño este lleno de pelos de polla. Por otra parte que los respaldos de los pupitres de las clases me dejen la espalda más jodida de lo que ya estaba antes de llegar aquí o que el polideportivo parezca un mercado textil marroquí por todos los trapos que tiene extendidos para que las goteras (hasta en días soleados) no conviertan la cancha de futbito en una de waterpolo y que encima me resbale de todas formas me molesta. Ahora bien, que a las encargadas de secretaría les de tiempo a ser más desagradables que una hemorroide durante las míseras cinco horas diarias que hacen algo como mucho al día, ir a la máquina desprendedora con un hambre de oso Grizzlie y encontrarmela totalmente vacía salvo por un triste cola cao o llegar corriendo al último bus porque un esquirol quiere dar cinco minutos más de clase (que serían más si de el dependiera) , que por ello tenga que ir todo el viaje de pie en un autobus doble que sino me agarrara con todas las manos de las que dispongo me tiraría en cada curva que agarra y cada badén, directamente me jode con mayúsculas.
Pero yo estoy muy agusto en la Universidad pública, a pesar de los precios que tiene, eso les joderá directamente a los patrocinadores de mis estudios.

Gonzalo Larreategui

UPV S.A.

Iñaki de La Fuente Ruiz

Por todos es sabido que la Universidad del País Vasco es una universidad pública, pero algunas cosas te pueden llegar a hacer pensar que en realidad no lo es. Sobre todo, si alquilas un campo de fútbol sala en el Polideportivo de la Facultad de Leioa a cierta hora, y luego, por una cosa u otra, que esto debería ser lo menos importante, intentas conseguir que te devuelvan el dinero, aún incluso en posesión del correspondiente ticket recibido tras realizar dicho alquiler. La respuesta que te vas a encontrar, al menos la que yo me encontré, es un 'no'. Sólo es posible cambiar el horario del alquiler del campo y nada más, nada de devolución del dinero bajo ningún concepto, bajo ninguna circunstancia que te imposibilite hacer uso de ese servicio a corto plazo. Vamos, que si por lo que sea, no puedo hacer uso del campo en el horario previamente adquirido ni en un corto periodo de tiempo, ¿qué hago? Me aguanto y me quedo sin el dinero, ¿verdad? Pues sí, eso es lo que te sugieren desde la UPV S.A. Me parece muy bien que intenten autofinanciarse de alguna manera, pero estos métodos no creo que sean muy afortunados que digamos.